Trece pasos

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Name: Silvia
Location: caracas, Venezuela

Sunday, October 25, 2009



Pink Ribbon

Octubre se llena de rosa, los veo en todas partes, yo misma tengo un pin que es un lazo rosa guardado, en estos días vi en la autopista una valla donde le proponían a las mujeres venezolanas que se hicieran el autoexamen de senos. Y en la puerta de un supermercado, un señor muy amable regalaba lazos de tela rosa a quienes nos acercábamos a colaborar. Comenzó la campaña contra el Cáncer de Seno, más que en contra, me ha parecido siempre un despertar en la conciencia de la mujer venezolana a estar atenta a su salud. A ser responsable de su salud. De doce meses uno solo se nos recuerda todo en rosa lo que es necesario aprender para toda la vida. Y yo me paro siempre en estos treinta y un días inspirada en las historias que me han tocado de cerca, con la experiencia de parientes, de amigas, las que he vivido, las que he leído, las que me han regalado y me han mantenido con la promesa de escribir, de contribuir a difundir lo que podemos hacer para prevenirlo: Una mamografía anual. ¿No es mucho pedir verdad?.

Sunday, September 20, 2009


Una Vida Maravillosa.



Tres días fuera de la ciudad, tres días sin un lápiz ni un papel, no para nada fue un error, ni un descuido (¿mío?, es decir yo sin lápiz y papel imposible!) fue un riesgo calculado, últimamente no los suelto, lo que está bien, pero en cierto momento necesito escucharme un poco más, bordear la realidad sin dictármela, seguir el contorno de la montaña, unirla con la línea del horizonte sobre el mar sin la imperiosa necesidad de describirla, a veces necesito respirar la realidad así tal cual es. Aunque se quede el aire atravesado en la mitad. Me dijeron que tome vacaciones de todo, tanto que no hablaba mucho, ahorraba palabras, en realidad las dejaba escurrirse en cada ola solo para mí, se me ocurre que es una egoísta forma de darle prioridad a los pensamientos pero no encontré otra mejor.

Llegue a hundir mis narices entre mis papeles otra vez, llegue ansiosa de palabras, de unas tan pero tan lejanas, y al mismo tiempo tan presentes, letras en marcador negro, que recorrí con una avidez desconocida mil veces, tal cual como se encuentra un tesoro en el patio trasero, siempre allí y nunca vistas . Abrí mis propias cajas de recuerdos, mis cartas, mis escritos, con ese olor a papel añejo, mezclado con unos gramos de humedad, como si apostara a encontrar la respuesta en ellas…apuesto a que si esta. Siempre me dejo pistas, siempre me dejo frases que escribo en papeles sueltos en un no-se-para-que y “n” años después están ahí para mi tan vigentes, tan tangibles, tan reales, tan consoladoras.

Por eso nuevamente leo mis apuntes sobre “Créate una vida Maravillosa” y los comparo con lo que he hecho, los leo y sonrió ¿en donde me quede?, ¿cual no he practicado tanto?, En medio de esta solitaria noche de ciudad, sin ninguna estrella que me alumbre, me siento a transcribir la lista…y me acompaño con música, y todo va cediendo, incluso la tristeza...
· Recuerda que el silencio es a veces mejor que una respuesta.
· Lee más libros y mira menos TV.
· Vive una vida honorable y buena.
· Confía en Dios…pero ponle la alarma a tu automóvil.
· Cree en la importancia de hacer de tu casa un sitio tranquilo y armonioso.
· Cuando estés en desacuerdo con un ser querido lidia solo con la situación presente solamente no con las pasadas.
· Comparte lo que sabes.
· Lee entre líneas lo que dice la gente.
· Se gentil con el planeta tierra, vives en el!.
· Nunca interrumpas a alguien que te este elogiando.
· No confíes en un hombre que no cierra los ojos cuando besa.
· Una vez al año ve a un lugar que nunca hayas conocido.
Silvia.

Sunday, September 06, 2009


Waraira

La necesidad de la montaña me llego desde algún hueco de mi alma, resonó su eco de pasos y una energía encerrada clamo por salir.

Así me encamine a ella, con la clara conciencia de que me vence en cada ascenso, manía de ella supongo, así que pise firme sobre las huellas de otros, me aplique bloqueador solar en la cara, escuche una vez mas las quejas del calor implacable que rodeaban la mañana, sentí la respuesta de ella soplando aire caliente alrededor de mi cuerpo. Refrescándolo con lo que hay.

Subí los escalones de uno en uno, sintiendo los primeros galopes de mi corazón, Ay! Pensé enseguida así comienza ella, así en este pulso que jugamos cada vez que subo, y que siempre gana, me deja en la orilla del camino, con la lengua afuera y el estomago mareado. Hoy como estrategia extra no desayune. A ver si por lo menos en nuestra contienda puedo durar un poco más.

Mis pasos envolvieron los zapatos en pequeñas nubes de polvo marrón, esta vez me concentre en el camino, en las incontables paradas que tuve que hacer, respire por la nariz hasta aquietar los latidos de mi corazón, mientras un concierto de trinos resonó en lo alto, descubrí las esculturas que dejo la lluvia a su paso en su costado, la alfombra de pétalos amarillos que bordaba el Araguaney en el suelo, el filo de las rocas, el contorno de los troncos y poco a poco entre los descubrimientos llegue a donde tenía previsto llegar.

Me senté un momento frente a la cuidad bañada en una luz gris, el sol en su medio total, mi corazón en calma, mi mente dibujando las curvas del camino, internalizando cada piedra en la que el cuerpo busco su equilibrio.

Converse con ella en silencio, buscando la respuesta a tanta calma, una guacharaca se escandalizo en una rama cercana, la risa de Waraira, definitivamente se dejo escuchar. Por una vez no había vencedores ni vencidos entre nosotras y me sentía muy bien. Pero el análisis del tiempo me atrapo, siendo mas joven mi resistencia era muy pobre, sin embargo ahora conforme pasan los años me ocurre lo contrario al resto del mundo, en lugar de que me cueste mas llegar, se me hace mas fácil, otra vez su risa, está vez la traen las miles de hojas de los arboles que chocan unas con otras, o será que aplauden? Me confundo. Yo tengo mi teoría del Yoga, aquello de escuchar mi cuerpo y hacerme fiel a él, ella me deja conservarla, pero me recuerda mi concentración en los momentos del camino, los momentos que ella puso allí para mi, y no en el final de él.

Mi energía queda en ella, y ella en mi.
Silvia.

Wednesday, August 19, 2009

Piernas Delgadas



El articulo pequeño y encantador reseñaba la nueva tendencia a mostrar las piernas con mini shorts, describiendo las posibles combinaciones y hasta los zapatos mas adecuados. Al final, la frase, la que me dejo mareada de tanto resonarme: “Lo que si es requisito fundamental: piernas delgadas”. Decidió no soltarme hasta llegar aquí. ¿Quien coloco ese requisito? De seguro alguien que no se ha parado nunca en una acera del centro, en una estación del metro, en una esquina cualquiera, a la mujer venezolana no la paran los requisitos fundamentales de nada, quieres mostrar piernas, pues súbete en tus mini shorts y camina, que no serán las piernas mas delgadas, de esas que parecen palitos, pero igual consiguen miradas a su paso, y nadie piensa que le falta delgadez, o tonificarlas un poco, ni siquiera la antigua regla de la proporción, esa que decía que las piernas debían ser largas, para las prendas cortas, puras tonterías que se pierden en la cotidianidad de la ciudad, en los colores desprendidos, en las ganas de ser distintas, así que igual las piernas bajan en curva, se estilizan con los pasos, se dibujan en las sombras que van dejando. Despiertan pasiones. O las arrancan según sea el caso.

Y no hablemos de edad, porque son como esas cuñas de antes donde borraban las huellas del tiempo en segundos, segundos de comercial, pero en fin, mis congéneres no tienen edad cuando ocupan su lugar en el espacio que les corresponde, con la misma naturalidad de la ropa salen al paso con lo que viene de la vida, lo que sea, soledad, marido, novio, hijos, en una producción masiva de roles que una no sabe donde va a parar, y pa lante para donde más?.

Más de uno se queda dormido en la suavidad con que se desenvuelven día a día, la naturalidad con que toman las vicisitudes de la vida, el empeño que ponen ante cada reto… Se olvidan del misterio que encierra el simple hecho de ser mujer, y creo que ser mujer en este clima tropical, un tanto soleado y otro tanto lluvioso nos vuelve mas misteriosas, y distintas de por si al resto del planeta. Aunque no puedo demostrarlo con hechos, solo he crecido aquí.

Nos dicen tantas cosas, que si cuaima, que si mapanare, etc, en fin hay que ponerle nombre a lo que no se entiende, a lo que se distingue como una constante, una sola manera de hacer y actuar las cosas en conjunto, tienen razón en los apelativos, en denotar el peligro asociados con los sobrenombres, claro que no tienen idea de cuan peligrosa puede ser una mujer, somos algo parecido a un laberinto, uno como lo de los cuentos, cubiertos de verde fresco, incluso con algunas flores, se siente bien estar en el, y hasta se aprenden por donde pasar y entonces cuando creen que conoces el camino y que tienes todo dominado, y pretenden sentarte a descansar, caminan un pasillo y donde había una puerta existe ahora una pared. Y a comenzar de nuevo a trazar mapas, a buscar senderos…

Así es en esta tierra, con estas chicas, las mismas que no le paran a tener las piernas delgadas para estar a la moda, a caminar la ciudad como unas divas vistiendo colores de sol con largos de vértigo, a que las comparen con culebras, para no tener que caer en cuenta del peligro que representan…



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Friday, July 24, 2009

Valentina


_ Señoooora, señooora, señooora_ me llamo casi gritando junto a mí y a la exhibición de pimientos rojos. Me volví para confrontarla, y una varita de huesos con enormes ojos marrones sin expresión me devolvió el gesto.
La mama le susurraba “Valentina deja a la Señora” tratando en vano de desviar su atención ofreciéndole la oportunidad de escoger ella misma los tomates o las berenjenas. Valentina no se movió. No contesto. No cedió de su objetivo: yo.
Me gusto su nombre, Valentina, de valiente.
_ Señooora, ¡Porque tengo que obedecer a mi mama?_ me interrogo con voz metálica y distante como si viniese de otra galaxia y con otro motivo.
_ Porque tu mamá te quiere mucho_ dije sin pensarlo. Sintiendo. ¡Que otra cosa podía contestarle!
¿Que el valor es mas importante que el amor?. La mama de Valentina me escucho y se permitió una media sonrisa y volvió a insistirle a la niña suavemente casi en un susurro que me dejara en paz.
_ Aaaaaah _ grito la chiquita de pronto_ entonces que hago para no agobiar a mi mama en el apartamento? ¿Qué hago cuando me da esa rabia?.
La mama volvió a regañar a Valentina, esta vez más enérgica. Constate las dimensiones de sus realidades, el vacio en la mirada de una niña que se estaba convirtiendo en mujer sin quererlo, sin entenderlo, sin sentirlo; sorprendiéndome en su incansable búsqueda de respuestas y no tuve palabras al menos ninguna que ella pudiese comprender. Y la voluntad de una madre determinada en fabricarle un mundo si era necesario para que ella pudiese vivir.
Nos quedamos en silencio, y yo seguí escogiendo zanahorias mientras Valentina y su mamá la arrastro hacia las berenjenas.

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Sunday, July 12, 2009



Cuarenta y contando..uno…



¡Fin de Año en la casa! Presentía que esta década llegaba llena de sorpresas, de emociones de vivencia distintas pero ni en sueños pude dibujar toda la intensidad de estos trescientos sesenta y cinco días particulares.


Me cuesta colocar los puntos en un orden que al mejor estilo de preescolar, una cada evento con el aprendizaje correspondiente. Eso se debe a que todo quedo unido de tal manera que uno se desliza dentro del otro, sin importar como se origino con tanta suavidad que aun después del instante en que les toco brillar siguen manteniendo su vigencia y renovándose.


Sigo aprendiendo.


Sigo creyendo en los días de sol, en los días de lluvia, en las sonrisas, en dibujar lo que haga falta para hacer del presente un día mejor. El que es. En eso que dicen los e-mail si tienes limones haz limonada!, de otra manera se vive en el margen de la línea, se vive pensando en lo que pudo ser y no fue, en lo que no es, en lo que nunca será. Concentrada en exprimir los limones que tengo a diario, o los que me den, aprovecho lo del momento, y me ahorro sufrimientos.


Ser feliz solo depende de mi, de las elecciones que hago, del ángulo con el que decida mirar las cosas, siempre habrán matices, es inevitable, y es posible que las risas no se queden a vivir pegadas a mi todo el tiempo, es cierto, así que las aprovecho, las disfruto sin empañarlas, ahora se que regresaran, y que lo harán sin ninguna condición, sin ningún pago adicional. Tal cual como lo dice Rosana en su canción: ser feliz es gratis.


Aun me angustia el futuro, pero no lo dejo que me atormente, lo mantengo a raya, y si a veces mis pensamientos vagan por lo incierto, por los meses por venir, por las posibilidades conjurando formulas que llegado el momento quedan obsoletas, lo hago como un ejercicio táctico corto, una visión general sin profundizar demasiado, las preocupaciones por el futuro son un desgaste, se va el tiempo en hacer conjeturas y con dos palabras todo lo planificado queda en el olvido.


Una vez más, lo que he pedido me ha sido dado. Los tiempos de Dios son tan perfectos, sus planes para conmigo tan elaborados, que cuando como ahora me deja ver el camino recorrido, los porque, y a que corresponden en mi presente no puedo dejar de dar las gracias, dedica su amor y su sabiduría en mi, lo aprovecho tanto como puedo, tanto como se me permite.


Sigo creyendo en las palabras, en las que leo, en las que escribo, ¿Qué seria de mi sin ellas?.

Friday, June 26, 2009





Inventario.



Aquí va otro café en soledad. Piensa Luisa A. en medio del tráfico. La tarde llego y se presento lluviosa, nostálgica, con intención presente de hacer que todo lo que creyó posible horas antes se diluyera entre los charcos del asfalto. Cuanto antes mejor.


Más de diez minutos para un cambio de luz controlado por manos enguantadas la dejo a la orilla de la acera abandonando la idea de tomar el café con la ausencia. Que no es lo mismo que tomarlo en soledad. O al menos eso es lo que Luisa A. entiende de la canción, pero no la recuerda bien, esta escondida en un CD que no puede encontrar. Pasea sus ojos entre las posibilidades de entretenimiento que tiene en ese encierro, las enlista, las clasifica. Su única arma es una libreta, sobreviviente de la ultima limpieza que le hiciera a su cartera y un crayón marrón que encontró sobre la alfombra harto de tanto olvido (y de ser hallado), porque el bolígrafo con tapa que descansaba sobre la consola del carro para estas eventualidades había desaparecido, no hoy días atrás.


Afuera los limpiaparabrisas arañan el vidrio con un chillido seco. Los guantes le indican que avance. Y los arboles se sacuden con la brisa.

Adentro, Luisa A. mueve una canción por ser irresistiblemente melancólica y vuelve a pensar en lo que hubiese sido y ya no es posible. Antes de llegar a lo que hubiese dicho ella, y lo que le contestarían, antes de armar un dialogo invisible, antes de pegarle las sonrisas, volvió a la lista.


Un papel de galleta que comió el lunes, cuidadosamente arrinconado en el lugar destinado a la basura, un libro de hojas revueltas con un marca libro de ticket de estacionamiento, unas llaves que hace siglos que no abren nada, una caja de fósforos _ restos de otra vida_ vacía, un brillo de uñas…tentador, se detiene un momento en el hallazgo, evalúa la posibilidad de pintarse una capa o dos, luego se da cuenta que ya no podrá seguir con la lista y desiste del intento. Una ruma de discos de otra persona, un cepillo, un brillo para los labios…


Pasa frente a la cafetería, mira el reloj de reojo, todavía tiene que dar una vuelta a la manzana si se quisiera estacionar, si quisiera ese café, pero ¿Realmente desea estar allí sola?, otra vez lo que no fue. Lo que quisiera imaginar y no puede…o no quiere.

Hay mucho trafico en la calle, así que se concentra en el, nada mas llegar a la esquina sabe que esa vuelta es imposible si quiere llegar a tiempo a la reunión, y empeñada en llegar a la avenida para girar a su destino, encuentra una calle olvidada en su memoria vial, aun así una suerte de atajo, que no dudo en tomar.

Lo demás sucede sin prisas pero sin demoras, estaciona en el primer intento, baja la música y hace un par de llamadas, de alisa el cabello, guarda la libreta segura de que no la va a sacar para tomar apuntes,_ con el detalle del crayón ¿Quién va a escribir algo en publico?_ pero incapaz de dejarla en el carro y el libro por si necesita compañía silenciosa siempre tan bien recibida.

Y las palabras.

En el asombroso regreso a casa, donde la ciudad se abrió solo para que ella pasara, recordó únicamente lo positivo, la callecita olvidada, las buenas dos o tres decisiones que tomo para escoger el camino de regreso y las palabras, fue inevitable llegar a la frase que adquirió leyendo sobre un chef peruano que visito Caracas, lectura por demás insólita en ella, en el contexto del articulo que poco o nada tenia que ver con todo aquello, pero la verdad no le importaba, le gustaba por lo abierta, por lo reflexiva, por lo sencilla…saco la libretica y el crayón y garabateo llena de gusto:

“Al futuro se llega con calma.”