Wednesday, August 16, 2017












No es mas que un hasta luego.




Despedirse es una mala costumbre, no me importan las normas de educación cuando te imponen decir adiós. De niña iba a los scout y teníamos una canción para las despedidas de los campamentos, algo que tampoco entendí mucho porque la mayoría de las veces nos regresábamos todos juntos en el autobús. ¿De quien nos despedíamos entonces?,¿De los arboles, los ríos, la tierra?,¿De las experiencias vividas?. Eso no me quedo muy claro. Pero la última noche encendían una fogata y todos alrededor cantábamos tomados de las manos. Y nos poníamos melancólicos.  Desde que la aprendí, y fue rápido, porque no tiene muchas estrofas, la ame aunque es triste, habla de no perder las esperanzas y de volver a reunirnos con las personas que amamos.
Por eso siempre digo hasta luego cuando me despido de alguien, aun cuando la ausencia que sigue a esas palabras se extienda. Saber que no va a estar es la parte mas difícil, saber que solo  quedan los momentos compartidos que van cayendo como gotas de una  lluvia que no parece escampar, a pesar de no haber pensado en ellos durante años.
Y mientras otras personas quieren recuperar el tiempo perdido, decir mas veces “te quiero”, tomar riesgos que en otro momento seria impensable, dejarse el cabello largo o cortárselo y lo que sea que los haga sentir mas parte de la vida que late, y que inevitablemente en algún momento va a dejar de hacerlo. Así de frágil es la existencia. Yo camino por la acera en una mañana soleada, con pocas nubes pero todavía fresca, pensando que todos queremos una misión en la vida, ser reconocidos, famosos, únicos, diferentes… y que entre tanto nos desgastamos buscándola en el índice de : descubrimientos científicos asombrosos, liderazgos impresionantes, etc etc . Olvidamos ver las vidas con las que nos cruzamos y el efecto que causamos en ellas.
Quiero ser de las personas que siempre sumen cosas buenas en la vida de otros, como tu, y no importa si voy a estar en ellas un segundo, una hora, un mes, un año o para siempre pero que sea bueno, y por bueno me refiero a cualquier cosa, como aquel chico que trabajo conmigo y cuando nos encontramos años después me conto que mientras vivió en Madrid siempre se acordó de mi porque si  le daba diarrea bebía como yo le había enseñado coca cola helada con pitillo y siempre mejoraba…Que loca manera de ser recordada…Pero sabía que esa anécdota te iba a hacer sonreír…y hacer un chiste sobre eso también,  la próxima vez que nos veamos...

Esta es “ Canción de Despedida”
Porque perder las esperanzas 
de volverse a ver 
Porque perder las esperanzas 
si hay tanto que ver 

No es mas que un hasta luego 
No es mas que un breve adios 
Muy pronto junto al fuego 
Nos reunira el Señor 

Con nuestras manos enlazadas 
ye en torno al calor 
formemos esta noche 
un circulo de amor 

No es mas que un hasta luego 
No es mas que un breve adios 
Muy pronto junto al fuego 
Nos reunira el Señor…

**Silvia**




Wednesday, August 09, 2017





Reciclando


Un jueves instalaron en un rincón del estacionamiento dos  tambores de metal verdes manzana y un cartel que anunciaba la nueva área de reciclaje.
Mi animo se ilumino. Y casi de inmediato comencé a clasificar la basura destinada al reciclaje en mi propia casa: plásticos (botellas de suavizante, refrescos, jugos, etc.)  y cartones (cereal, etc), vidrio (botellas y frascos)  y a bajarla en lugar de abrir el bajante y arrojarla.

Los vecinos acogieron la propuesta con buena voluntad y miles de dudas: ¿hay que lavar las botellas por dentro antes de echarlas al contenedor? ¿los cartones tienen que romperse o enteros? ¿Y las bolsas de plástico?...
No hay instrucciones en este asunto.Cada quien haga lo que pueda.
Y para variar con el paso de muchos, muchos jueves todo se fue mezclando y casi es necesario asomarse dentro del tambor para determinar que hay dentro, y mas aun hacer un análisis rápido de que es lo que mas abunda para así peor depositar nuestro envase, o cartón o vidrio.

Yo aun insisto en reciclar y es frecuente ver algún envase esperando que me ocupe de bajarlo.

En estos días conversaba con Andrea sobre una película de desastres naturales que van a estrenar, y ella sin mas me dijo que no sabia porque  me llamaba la atención si al final los culpables éramos nosotros mismos quienes lo destruíamos todo. En cuestión de segundos mientras daba pasos por la acera elabore una lista de todas las cosas que el hombre le hace al planeta, pero me pareció mas constructivo dirigir la conversación hacia   la educación en materia de reciclaje, sin ánimo de ir quejándonos tratamos de llegar a la raíz.

_ Definitivamente_ dijo ella airosa_ hay que educar los niños desde el preescolar en estas cosas, y eso no se hace.
_ Siempre mandan a hacer alguna manualidad a partir de cosas recicladas_ agregue recordando cestas hechas de revistas, carros de botellas plásticas, tratando de defender lo indefendible, aun sabiendo que eso no es educar para reciclar.
_ Reciclar en serio._ y punto fue su respuesta_ en este país no tenemos cultura de reciclaje.
_ No mucha_ admití_  Además de los niños se tiene que incluir a los adultos responsables de esos niños, porque la educación no solo va por el colegio.
Y en esto  creo, porque si en el colegio le enseñan a los niños por ejemplo, a no votar papeles en el piso pero luego salen con los padres de paseo y estos lanzan el papel del helado en la calle no estamos haciendo nada.

Cuando termino de escribir todo esto pasan un mensaje por el grupo del edificio: La compañía de reciclaje ha devuelto un tambor a causa que los desechos no corresponden a lo que se requiere…

Que casualidad que mis pasos vayan en el mismo sentido… 

**Silvia**
 


Friday, July 28, 2017

Estimado Ismael

Ya termine de leer el libro “El Poder de Escuchar”, soy una lectora que ama escribir, así que tu invitación a compartir que tal nos parece el libro a los lectores  desde el comienzo  me gusto. Claro que después que llegue a los agradecimientos me quede paralizada, ¿Qué será lo que Ismael quiere que le cuente? Fue lo primero que pensé, lo segundo que debería hacerle caso a Quiroga y dejar que muera la emoción de haber leído el libro por completo para luego escribir evocándola. Amo esa regla pero me la salto con mucha frecuencia. A veces la emoción desbordante y desordenada es lo mejor que tenemos y la evocación termina siendo una fotografía pobre de lo que se quiso decir.

Escuchar es un don, algo mágico, no se si se puede aprender, pero estoy segura que se puede mejorar  y mucho.  En tus páginas encontré muchos ejemplos de como lograrlo, y te lo agradezco. A mi las personas me hablan, me cuentas sus cosas. Los conocidos se sienten cómodos abriéndome su corazón, tengo muchos amigos que siempre me dicen que de alguna manera terminan confiándome cosas que no se la dicen ni  a sus más cercanos. Pero lo más asombroso son los desconocidos esas personas con las que comparto una cola en el súper  o una espera en algún consultorio, siempre tienen algo que decir, y por lo general  es algún detalle importante  de su vida que necesitan compartir. Yo escucho. No hago nada especial para que esto suceda.  Solo me apoyo en mis principios, no juzgo, no divulgo lo que me dicen y en ocasiones  procuro no dar consejos aunque me muera de ganas, porque entiendo que a veces las personas solo quieren hablar y sentirse escuchadas sin conclusiones de ningún tipo.

Esta lectura ha sido un viaje compartido, tus palabras resonaban en mi cabeza con tu propia voz, lo cual me pareció maravilloso, considerando la cantidad de escritores a los que se le escucha tan poco su voz real.  Mis creencias van de la mano con muchas de las que tú mencionas, yo creo en el poder de escuchar a otros, en la curiosidad, en crecer  espiritualmente y en el silencio. También en que cada persona debe ser compañera y escucha de si misma, por aquello de que es imposible dar lo que no se tiene.

 Hay pasajes que quizás  interesan más a las personas que se relacionan con el medio en el que trabajas, y es algo más que lógico, yo estoy lejana del mundo de la tv por completo a no ser como espectadora y de vez en cuando, prefiero leer o salir a caminar. De todas formas tu libro movió mi mundo , a veces no le imprimo toda la energía que quiero a mis metas , hasta las mas pequeñas, por poner un ejemplo domestico : quiero reestructurar una parte de mi armario, para ello tengo planificado sacar las prendas que guardo dividirlas para caridad, otras para desechar , pero a pesar de tener tiempo libre (eso no lleva muchas horas de trabajo)  me quedo en las excusas, hoy estoy cansada, hoy voy a leer un rato, hoy voy… y así con otras cosas mucho mas importantes con las que sueño,   cuando pienso en todo lo que has hecho en tan poco tiempo, todo lo que has superado  comprendo que no solo hay que soñar, planificar, también hay que trabajar para que las cosas sucedan y esto se aplica a todas las áreas de la vida las pequeñas y las grandes.

Y por ultimo, porque he sido bastante extensa,  la sección de “de mi libreta de apuntes” al final de los capítulos termino por enamorarme del libro y  de decidirme a escribirte, cada vez que leo un libro de auto-ayuda o mejoramiento personal, un libro de aprendizaje saco mi preciosa libreta azul donde anoto todas las cosas que considero importantes,  mantras, frases, conclusiones, porque si algo tengo claro es que de nada vale leer, entender  si luego vamos a olvidar el libro en los estantes de la biblioteca, hay que practicar lo aprendido, refrescarlo a diario así que para mi libreta van tus frases.

Muchas bendiciones y éxitos para ti Ismael!! Gracias por compartir tu vida en este libro.

Un Abrazo,


Silvia.