Sunday, September 20, 2009


Una Vida Maravillosa.



Tres días fuera de la ciudad, tres días sin un lápiz ni un papel, no para nada fue un error, ni un descuido (¿mío?, es decir yo sin lápiz y papel imposible!) fue un riesgo calculado, últimamente no los suelto, lo que está bien, pero en cierto momento necesito escucharme un poco más, bordear la realidad sin dictármela, seguir el contorno de la montaña, unirla con la línea del horizonte sobre el mar sin la imperiosa necesidad de describirla, a veces necesito respirar la realidad así tal cual es. Aunque se quede el aire atravesado en la mitad. Me dijeron que tome vacaciones de todo, tanto que no hablaba mucho, ahorraba palabras, en realidad las dejaba escurrirse en cada ola solo para mí, se me ocurre que es una egoísta forma de darle prioridad a los pensamientos pero no encontré otra mejor.

Llegue a hundir mis narices entre mis papeles otra vez, llegue ansiosa de palabras, de unas tan pero tan lejanas, y al mismo tiempo tan presentes, letras en marcador negro, que recorrí con una avidez desconocida mil veces, tal cual como se encuentra un tesoro en el patio trasero, siempre allí y nunca vistas . Abrí mis propias cajas de recuerdos, mis cartas, mis escritos, con ese olor a papel añejo, mezclado con unos gramos de humedad, como si apostara a encontrar la respuesta en ellas…apuesto a que si esta. Siempre me dejo pistas, siempre me dejo frases que escribo en papeles sueltos en un no-se-para-que y “n” años después están ahí para mi tan vigentes, tan tangibles, tan reales, tan consoladoras.

Por eso nuevamente leo mis apuntes sobre “Créate una vida Maravillosa” y los comparo con lo que he hecho, los leo y sonrió ¿en donde me quede?, ¿cual no he practicado tanto?, En medio de esta solitaria noche de ciudad, sin ninguna estrella que me alumbre, me siento a transcribir la lista…y me acompaño con música, y todo va cediendo, incluso la tristeza...
· Recuerda que el silencio es a veces mejor que una respuesta.
· Lee más libros y mira menos TV.
· Vive una vida honorable y buena.
· Confía en Dios…pero ponle la alarma a tu automóvil.
· Cree en la importancia de hacer de tu casa un sitio tranquilo y armonioso.
· Cuando estés en desacuerdo con un ser querido lidia solo con la situación presente solamente no con las pasadas.
· Comparte lo que sabes.
· Lee entre líneas lo que dice la gente.
· Se gentil con el planeta tierra, vives en el!.
· Nunca interrumpas a alguien que te este elogiando.
· No confíes en un hombre que no cierra los ojos cuando besa.
· Una vez al año ve a un lugar que nunca hayas conocido.
Silvia.

Sunday, September 06, 2009


Waraira

La necesidad de la montaña me llego desde algún hueco de mi alma, resonó su eco de pasos y una energía encerrada clamo por salir.

Así me encamine a ella, con la clara conciencia de que me vence en cada ascenso, manía de ella supongo, así que pise firme sobre las huellas de otros, me aplique bloqueador solar en la cara, escuche una vez mas las quejas del calor implacable que rodeaban la mañana, sentí la respuesta de ella soplando aire caliente alrededor de mi cuerpo. Refrescándolo con lo que hay.

Subí los escalones de uno en uno, sintiendo los primeros galopes de mi corazón, Ay! Pensé enseguida así comienza ella, así en este pulso que jugamos cada vez que subo, y que siempre gana, me deja en la orilla del camino, con la lengua afuera y el estomago mareado. Hoy como estrategia extra no desayune. A ver si por lo menos en nuestra contienda puedo durar un poco más.

Mis pasos envolvieron los zapatos en pequeñas nubes de polvo marrón, esta vez me concentre en el camino, en las incontables paradas que tuve que hacer, respire por la nariz hasta aquietar los latidos de mi corazón, mientras un concierto de trinos resonó en lo alto, descubrí las esculturas que dejo la lluvia a su paso en su costado, la alfombra de pétalos amarillos que bordaba el Araguaney en el suelo, el filo de las rocas, el contorno de los troncos y poco a poco entre los descubrimientos llegue a donde tenía previsto llegar.

Me senté un momento frente a la cuidad bañada en una luz gris, el sol en su medio total, mi corazón en calma, mi mente dibujando las curvas del camino, internalizando cada piedra en la que el cuerpo busco su equilibrio.

Converse con ella en silencio, buscando la respuesta a tanta calma, una guacharaca se escandalizo en una rama cercana, la risa de Waraira, definitivamente se dejo escuchar. Por una vez no había vencedores ni vencidos entre nosotras y me sentía muy bien. Pero el análisis del tiempo me atrapo, siendo mas joven mi resistencia era muy pobre, sin embargo ahora conforme pasan los años me ocurre lo contrario al resto del mundo, en lugar de que me cueste mas llegar, se me hace mas fácil, otra vez su risa, está vez la traen las miles de hojas de los arboles que chocan unas con otras, o será que aplauden? Me confundo. Yo tengo mi teoría del Yoga, aquello de escuchar mi cuerpo y hacerme fiel a él, ella me deja conservarla, pero me recuerda mi concentración en los momentos del camino, los momentos que ella puso allí para mi, y no en el final de él.

Mi energía queda en ella, y ella en mi.
Silvia.