Saturday, May 24, 2008


Días de Cine


Una de mis primeras preocupaciones cuando fui mamá, fue como lo iba a hacer, que le iba a enseñar a esa bebé que tenía entre mis brazos y que dependía de mi para todo , conciente desde el principio de la responsabilidad eterna de traer un ser al mundo, albergue muchos miedos, una tarde, le pregunte a mamá como lo había hecho ella, que en lugar de una, tenia cuatro, es mi mejor referencia, todo lo que soy tiene su base en lo que ella me transmitió y no puedo disimular lo orgullosa que estoy de ello. Su respuesta vino acompañada de una sonrisa, de una simplicidad que no cabía en mis dilemas, en sus palabras parecía como si esos veintiseis años de trabajo y cariño constantes que me había dedicado a mi y a mis hermanos, no fueran más que algo natural, como la niña que era cuando estuve entre sus brazos la primera vez me dijo: “Tomé todo lo que me gustaba de cómo me criaron a mi, quite todo lo que no me gusto o lo que no me parecía y ya”.
Me levante un jueves años después con una pregunta persiguiéndome, si pudiera desear algo que le transmitiera a mi hija de inmediato ¿que seria?.
Primero no se porque me formulo estas preguntas tan profundas antes de las ocho de la mañana, tengo sospechas de que se debía al día que planee para las dos juntas, esas vacaciones. Me acompañaría al trabajo en la mañana, la oiría parlotear sin parar sobre sus cosas mas importantes, sus amiguitos del colegio, sobre sus planes del futuro, el programa de televisión de la noche, sobre sus adquisiciones, compra de juguetes o alguna prenda de ropa. La vería nerviosa conforme se fuera acercando la hora de ir al cine, luego el almuerzo, chucherías, las cotufas, todo salpicado con su adolescente y creciente mal humor que nos hace chocar como dos trenes a alta velocidad por breves momentos…si pudiera decirle todo lo que pierde si se pone brava por no conseguir el refresco que le gusta…así fue y yo continué buscando la respuesta.
Nos sentamos en el cine al fin, y solo pude tener claro lo que no me parece tan trascendental, lo que le puedo transmitir pero no termina de ser un todo. Entonces en esa película de niños que fuimos a ver, sale un chica pelirroja con los cabellos sueltos, va a conducir un carro de carreras, anuncian que es la primera chica que va a conducir en Nascar, ella camina decidida y orgullosa, mientras en las tribunas otras mujeres aplauden, celebran, gritan su nombre, me percato que esa es la respuesta, ¡eso es lo que quiero transmitirle!, no es una lección sobre moral o una advertencia sobre lo que le puede tocar vivir, es fuerza, es el poder que tenemos las mujeres de hacer realidad nuestros sueños, de apoyarnos unas a otras, es esa alegría cuando alguien de nuestro genero alcanza un logro nuevo, se destaca, orgullosa de esa primera mujer que va al espacio, de la que ocupa un cargo político importante (así sea en la China) por una amiga que comienza una nueva vida, por la que consigue un trabajo, por la que educa a sus hijos, por todas las que salen al mundo cada nuevo día y enfrentan el reto de llenar todos los roles y hacerlo bien. Quiero que se sienta orgullosa de ser mujer, libre de elegir lo que quiera ser, donde quiera estar, y con el valor de perseguir sus sueños cualquiera que estos sean...

Thursday, May 01, 2008






“La Eternidad de Un Instante”



Cuando siento la necesidad de fotografiar un objeto, igual que en las historias que escribo es siempre un algo recurrente que no me deja en paz, que me persigue, que estudio como mil veces, antes solo hacia clic y ya, ahora incluso con la tecnología digital en puerta que me permite lanzar cien fotos si quiero y descartar las otras sin mas costo que un poco de batería y memoria, me tomo mi tiempo, me enamoro del objeto en si, le busco ángulo, le descubro la silueta, le adivino la luz, lo pienso mientras trabajo, en el trafico, en las noches antes de dormir, en las mañanas antes del amanecer, en el tiempo de una canción , hablo mucho de él, pido referencias sobre como obtener una buena imagen, sobre lo que no se.

Vivo con dos excelentes fotógrafos, de los que no piensan tanto, de los que ven más allá del mundo por el lente y saben intuir cuando es el instante perfecto, uno prefiere la naturaleza y los animales, logra sin esfuerzo dejar constancia de los detalles mas mínimos, la otra simplemente juega con los temas, como una artista plástica, capta por igual animales, personas, objetos, los hace trabajar para ella en la creación sin pedir colaboración explicita, sin que el modelo o quienes la rodeamos nos demos cuenta hasta que vemos “por casualidad” su trabajo en la cámara, porque no le gusta enseñarlo.

Este arte, que para mi requiere un esfuerzo, me gusta, es como un ojo prestado con el que no solo puedo ver al mundo sino compartirlo, un día escuche que las fotos se roban algo de las personas, un poco de vida, la esencia del ser, como si con cada imagen muriéramos un poco. La primera vez me pareció algo exagerada esta afirmación, algo en mi interior se revelo molesto, contrariado, en desacuerdo, me duro poco tal sentimiento, me duro hasta que vi la romántica foto a blanco y negro de mis abuelos, justo donde guardo mis libros, mi abuelo se apoya en un lateral de su cachila, inclinado ligeramente hacia mi abuela con una semi sonrisa oculta tras un cigarro, mi abuela esta sentada dentro del carro, con la cabeza ladeada hacia el hombro de mi abuelo, y la falda ancha cubriéndole las piernas, hay alguien mas porque la foto fue tomada en un paseo, pero ellos no parecen darse cuenta y también esta la sombra de quien quizás distraídamente la tomó, pero ellos están allí para recordarme que existieron y darme fe de su cariño aun después de todos estos años, así que, que bueno si su esencia se quedo allí, para que me acompañen y me abracen el alma de vez en cuando.

Hace unos días estuve con mi hermana y su preciosa familia que viven en mi país natal, compartiendo unos días, fueron unos días maravillosos, cortos, de atardeceres completos y noches llenas de anécdotas, risas, nos vemos poco pero conforme pasan los años disfrutamos más y más cuando estamos juntas, y ella tubo la idea genial de traer grabadas varias fotos del álbum familiar lo que me permitió ver como habían crecido mis sobrinos lejos y lo divertida que es ella como mamá. Tomamos varias imagenes en el transcurso de esos días. Incluyendo la favorita de mamá a través de los años: los cuatro hermanos juntos.

Fue entonces cuando me di cuenta de que tengo mi propio concepto de lo que es una foto, tan solo es la eternidad de un instante, la memoria de quienes fuimos, de quienes somos, de lo que vivimos, de lo que sentimos, traspasados a un papel y con la posibilidad infinita y tangible de compartirlas.

Soy mejor con las palabras que con la cámara, todavía sigo esperando el momento perfecto para fotografiar el objeto de mi delirio...

Foto by Andrea C. Alvarez