
Y...Lo que trajo Baltasar
Y no por ser el último el menos importante, no podía ser otro mi regalo número tres, porque la lectura fue lo que me apasiono primero y todavía me apasiona, aunque es obvio no se puede aprender a correr sin haber caminado.
Soy una aprendiz hambrienta, durante el año tomo notas de libros que quedan atrapadas en las agendas, frases de libros anotadas en el cuaderno de escribir, en la libreta de la cartera, o lo que es ligeramente peor en un papel huérfano en el cajón del escritorio, he argumentado varias excusas, “falta de tiempo” es mi favorita, distracciones, ocupaciones, etc, etc extendiendo la lista. En mi constante búsqueda de respuestas hoy puedo anotar, decir, asegurar que tengo mi propio ritmo como lectora (que se desnivela un poco con los otros aspectos de la vida) un poco mas lento, quizás, pero no estoy particularmente interesada en hacer carreras con nadie (igual me consigo un articulo de que si 30 libros al año y entro en crisis porque en el 2.007 solo leí la mitad pero en fin...)
Lo que nunca hago es leer los libros de poesía completos, no tengo muchos, así que los abro en cualquier pagina y leo uno o dos, los aspiro, los saboreo y la mayoría de las veces los descubro plagados de palabras y sentimientos completamente afines a mi, a mi estado de animo y mi momento de vida. Tengo mis favoritos que he leído hasta el cansancio, son dulces, se deshacen en mis labios apenas y los voy pronunciando, me conectan con lo sutil, con lo intangible, están hechos de esas palabras justas que se desvanecen ante mis ojos enlazándose unas con otras en una danza rítmica hasta el punto final. Donde me queda ahogado un suspiro.
No me gusta dedicar poemas a nadie, ni que me los dediquen, es encadenar las palabras, pero me gusta regalarlos sin mas, cuando mi primo se caso casualmente llego a mis manos este poema de Mario Benedetti, que me gusto tanto, que se los envié con mis felicitaciones, pero sin dedicatoria!!.
Te quiero
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
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