Saturday, August 25, 2007



LA ISLA



Faltan unas cuantas horas para que comiencen mis días de vacaciones, no parece ser el
mejor momento laboral, todo está en transición y sin embargo siento que puedo dejar todo organizado. Me merezco estos días.

Ya puedo sentir la arena entre los dedos de mis pies y de frente azul y ancho Él, esperándome como un amante ( de los de antes porque hace tanto que no le veo) incansable durante todos estos años. Él, mi complemento, el elemento del que estoy hecha, el que arrulla mi alma a su ritmo, el depositario de mis sentimientos, de mis preocupaciones, de mis anhelos, de mis sueños, la cuenta sin borrones allí inmenso para mi.

Cierro los ojos anticipando nuestro encuentro, mezcla de ansiedad, expectativa, miedo; Conjuro planes, elaboro listas, me distraigo preocupada por mi cintura y combato la palidez de mi piel comiendo zanahorias, lo escucho murmurándome en el recuerdo entre regañón y divertido “ ¿Necesitas de eso Silvia? ¿Necesitas de esas preocupaciones?” Para nada le respondo, mientras la mitad de la población femenina piensa en contestar la pregunta de la nueva publicidad del champú yo ya me se la respuesta, desde niña ¿Dónde brillas más? ¡Cerca del mar! Y no tiene nada que ver con el tamaño que tenga mi cintura, ni con que solo vista un bikini, ni que el calor propicie, es mas bien la sensación de estar en casa, de pertenecer. (¡Y eso que no nado!).

La isla también me espera en otro plan, con sus playas encantadas, con esas imágenes que a través de los viajes se me han quedado gravadas en el corazón, me voy encantada con mi lápiz y mi papel. ¿Cuántas historias sobre la arena?¿y bajo el mar? No puedo dejar de pensar en Alfonsina y su trágico final.

La inspiración está alborotada, acompañada de suspiros no ve la hora de llegar, Silvita también, casi puedo verla suplicando que empaque sus tobos y palitas para jugar en la arena, con ideas de construir castillos donde se pueda entrar ¿A estas Alturas? Escucho la protesta de una chica desgreñada que lo que quiere es estar al sol todo el día, con potingues de aceite de bebe mezclado con yodo, y todo lo que se le ocurra para broncearse. _¿Achicharrase? Nada de eso, dice alegre la Señora de las casi cuatro décadas recordándole a la desgreñada aquella vez cuando se quedo dormida al sol y después no podía sentarse, son muchos días habrá que llevar protector, y yo le hago caso porque ella sabe todo lo que las otras dos ignoran.

Tengo planes de visitar esto y aquello, pero en la maleta le hago sitio a la improvisación, ¿cómo son los días sin horario? Tendré que hacer el esfuerzo de ir reacordándolos o mejor aún de ir inventándolos...


Silvia

Tuesday, August 14, 2007







Working Girl



Mis zapatos me recuerdan a los que usaba Melanie Griffth en la película Working Girl, ¡que me encanto!, Siempre he creido que la vida esta llena de personas inteligentísimas escondidas tras un escritorio, y ahora creo también que hay muchos escritorios que sin la persona adecuada no son nada, o si: son un aburrimiento de ocho horas continuas!.
Hace unas semanas uno de los jefes máximos donde trabajo me llamo para que prestara colaboración en el puesto de su Asistente (ya no se dice secretaria eso quedo para la historia como la canción de Mirla), que salió de vacaciones y ya lo cubre una persona. La colaboración consistía en tomar nota y hacer una larga lista de llamadas, para ser honesta me encanto salir un rato de la rutina y adopte mi papel de Melanie enseguida (con todo y zapatos). Mis colaboraciones se hicieron intermitentes dependiendo del trabajo que se generara en la Presidencia. Y a veces del humor del Jefe tan acostumbrado a su verdadera Asistente.
Hasta este martes, que la asistente que cubría el puesto de la Asistente de vacaciones también salió de permiso.

Ahora la colaboración es permanente, y el glamour del puesto ha quedado en evidencia , me encontré de frente con la realidad de ese escritorio marrón y no me pareció tan divertida.
Por años la zona de presidencia ha ejercido en mi cierto embrujo,( sin desmejorar a los gerentes y ejecutivos de la empresa), todo lo importante sucede en ese modulo, es el centro del poder, así que mistifique todos los puestos alrededor de ese centro, hoy me doy cuenta que no son los puestos los que poseen cualidades valiosas sino mis compañeras las que son unas verdaderas Divas de la presidencia y lo eclipsan todo!.
Una Diva Asistente es lo opuesto a mi totalmente, y eso esta muy bien porque las admiro mucho pero es como... que lindo que tú seas así, yo no puedo. No es algo que quiera llegar a ser.
Lo primero dominan el espacio, saben todo: que, cuando, como, donde, quien, no de un jefe sino de dos!. Yo pregunto, me niego ha gastar mi memoria ( que entreno para leer dos libros a la vez) en recordar hasta lo mas simple: el teléfono de sus casas.
Hacen su rutina antes de que lleguen cosas simples que mejoran el día de sus superiores , abrir las oficinas, recoger los vasos, papeles, etc, sacar punta a los lápices o aun mas importante verificar que los tengan en el escritorio. Yo hago unas cosas y se me olvidan las otras, ellas piden el agua, yo la sirvo.
Las distancias es otro de mis puntos débiles, no puedo contener mi avalancha de sugerencias, o de pedir referencias todo lo que me permita realizar las tareas mas eficientemente. Al principio aunque no me dijeran nada me daba la impresión de que eso no caía muy bien, ahora ya están resignados lo importante es que cumpla con lo que me piden.
Una Diva Asistente y yo si tenemos un punto en común: (menos mal) ambas somos puntuales.
Hasta esta suplencia he sido una hippie en mi trabajo, se cumple el dicho: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, todo paz ,amor y música; organizando todo a mi ritmo y antojo (claro que siempre cumplo con todas las asignaciones de mi puesto regular y ahora también)
Una vez desencantada, exiliada de momento en ese escritorio marrón y añorando mis números (cosa totalmente increíble) tome la decisión de mudar algunas cosas: una buena calculadora, mis hojas de trabajo, algunos lápices y mis propios implementos ( me siento incomoda usando los de otros), cada termino de jornada como la hippie que soy regreso todo a mi escritorio gris con la esperanza de que de las mudanzas diarias derive mi regreso.
Por cierto no soy ni cercanamente una Diva Asistente y todos donde trabajo están concientes que no lo voy a ser nunca, pero me han dado reconocimiento por mi apoyo (así llama el jefe a la colaboración que estoy prestando en este momento) a y reconocimiento del bueno: verbal y en publico. Debo ser una Asistente hippie simpática después de todo.






Silvia.



Thursday, August 02, 2007


TENGO


Tengo tres historias listas para publicar en mi blog

Tres noches sin dormir bien
Dos cuernos de un simpático Venado a punto cruz por la mitad
Doscientas piezas del rompecabezas de caballos sin colocar
Una hija esperándome en casa
Ciento ochenta e mail de personas que me quieren sin leer (cadenas de buenas vibras)
Dos semanas sin escribir en mi diario
Un abandono total de las cartas
Una película de ratoncitos por ver
Algunas visitas que hacer
Solo veinticuatro paginas leídas de Emma
Y doscientas diecinueve de La Fiesta Del Chivo
Tres amigas por llamar
Una preocupación
Y la seguridad de que Silvia está en pausa en este momento, curiosamente es solo una pausa de
re direccionamiento temporal y laboral que no le permite distracciones solo mucha concentración
durante ocho horas continuas, por eso los Tengo se van acumulando. No hay estrés, porque esta
muy conciente y centrada en los acontecimientos, eso si hace la lista para no perderse de vista...


Silvia.