
Sueña, Maryle,Sueña
Maryle solo sueña con tres hombres. Y ninguno es el suyo.
Sueña despierta con el artista ese, un poco entrado en años y de cabello oscuro, seguro que teñido. Se suelta el cabello que cae en cascada sobre los hombros agradecido de desprenderse de la liga que lo aprisiona y con los ojos abiertos, y mirando hacia adentro le pone palabras, coqueteos y sonrisas a ese desconocido tan conocido.
Maryle sueña con Sombra en las noches caraqueñas de bochorno infinito, abre los ojos asustada al borde de la inconciencia y nada mas volver a apoyar la cabeza en la almohada vuelve a verlo. Ella sabe que es el segundo, tiene presencia masculina, Sombra enrarece cualquier escenario soñado, no le gusta pero no le teme.
El Fantasma es el tercero, es parte de un pasado remoto que tendría que haber desaparecido hace años y sin embargo esta ahí, vuelve, sin El Fantasma no existen los otros dos, el es la razón, a el lo soñó despierta primero, lo soñó Sombra después.
Maryle no le da importancia pero lo sueña, no lo llama, no lo convoca, no piensa en él, ni en su pasado, ni en su abandono pero aparece, se presenta en el sueño con esa sonrisa perfecta de la que es dueño, con esa mirada entre autosuficiente y pícara, (seguro ahora cansada, añejada, trata de agregarle) y ella se rinde a sus antojos, a sus manos, a su abandono.
Ayer, me contó, Sombra apareció en un rincón de sus sueños, el Fantasma estaba allí, traía la nariz roja y los ojos aguados, atrás en la habitación y frente a Sombra ella flotando en la ambigüedad, el Fantasma que estira las manos, ella que las toma entre las suyas, Maryle siente otra vez el contacto con esa piel amada, ese sedoso sentido que lo envuelve todo, las ansias. El baja la mirada y se aleja sin terminar de irse. Esta conciente (¿por primera vez?) de que la deja a ella otra vez, que lo ha hecho mil veces en mil sueños distintos. Pero esta vez a él le duele,¿cómo que le duele? Se pregunta Maryle ¿Cómo que le duele ahora en medio de este sueño?.
A veces el primero la salva de los otros dos, pero no le cuenta a nadie, a veces imagina al Fantasma con características reales, mas gordo, mas calvo, lo imagina en los brazos de esa que nunca vio pero que sabe que existe y se pregunta y me pregunta: ¿me soñara él a mi igual que yo a él?.
Caprichoso corazón. Yo no puedo darle respuesta a esa pregunta y ella tampoco.
Silvia.
PD: Foto de la web gbvalle.blogspot.com/2005_04_01_archive.html

