Saturday, October 20, 2007





Loca por un conejo

Ayer, inundada mas bien por ese transitar de los días sin aportar nada, con poca inspiración para terminar de escribir, me espera el final “ Cuando muera quiero que llueva...” que ya lo se pero el camino para llegar a el esta un poco empedrado y también ese que me convierte en mariposa para relatar con mas propiedad toda la historia ( sorprendente ante mis ojos por cierto) de la bella Sofi II, balanceándose en la mitad entre las perfectas patas negras y el primer despliegue de las alas. Tan estancada en mi mente como la primera. Sin encontrar consuelo en los libros me acerque a la tienda de video, para perder mis minutos frente a mi segunda pasión: las películas.





Di vueltas por los pasillos, buscando algo romántico que me haga suspirar ( ¿qué novedad, verdad?) y no encontraba el que sin mucha emoción me incline por “ Miss Potter” más que nada porque Andrea le sigue la pista a Renee Zellweger desde que vio “El diario de Brittie Jones” y esa película no la había visto. La carátula no decía nada: las dos caras de los protagonistas y un fondo de campo, no me entretuve en leer la contraportada porque como siempre iba corta de tiempo.
Las primeras palabras de la protagonista me gustaron tanto que me quede viendo las dichas y desdichas hasta el final.





La película esta basada en la historia real de Beatriz Potter la autora de “ Peter Rabbit” y veinte libros mas para niños, ese entre simpático y tierno conejito que nos cansamos de ver de niños. Ella pintaba los personajes en acuarelas y creaba las historias. Desde el principio me pareció una mujer fuerte, y como utilizo el adjetivo para bien y mal defino “fuerte” en este caso, Beatriz amaba profundamente lo que hacia, a pesar de su carácter tímido, desafió a la sociedad en que vivía y a sus padres, publicando su libro, enamorándose cuando ya era considerada una solterona. A través de sus libros logro independencia financiera que finalmente la ayudo a pasar las adversidades, conseguir el amor y vivir pacíficamente. En cuanto a eso de conseguir el amor, por cierto, lo encontró primero en su editor, quien estaba embobado por ella, sin embargo su ultimo amor correspondía a sus sentimientos, a sus historias y a su estilo de vida en un perfecto complemento.
Aquí la frase que me atrapo:
“ Lo delicioso de comenzar una historia, es que nunca sabemos a donde nos lleva...”



Silvia.

Friday, October 05, 2007




¿ Flour ou Estrela?




Llegamos buscando la sombra de un cocotero, nada más estirar la toalla se nos acerco una chica de cejas juntas y sonrisa abierta.
Venia con dos tablas entre las manos donde prendían todos sus trabajos: collares de cuero tranzados, zarcillos de semillas, tejidos de hilos multicolores, dijes de mar, pulseras en yute, en cuero, con piedrecitas, tobilleras de colores…
Las coloco entre el mar y nosotras, se arrodillo a un lado y comenzó a conversar, hablaba sin parar con un acento extranjero que yo no terminaba de descifrar, le entendía dos palabras en perfecto castellano y navegaba en las demás. Por pura cortesía preguntamos el precio de una o dos cosas, habíamos caminado hasta la playa para sorprender a la mañana sobre la arena así que pronto le fue evidente de que no estábamos interesadas en comprar.
En su parloteo se le ocurrió un idea ( o ya la ha concebido desde hace miles de días) ¿Qué le gusta mas Flour ou Estrela ?
¿Qué cosa? _ conteste en la luna
Flor o estrella_ se esforzó en pronunciar en castellano_ yo le voy a hacer un anillo, es un obsequio, si le gusta me da una propina porque todavía no he vendido nada_ concluyo enseñando un bolsillo vació de su monedero.
Flor.
Saco un rollo de alambre común y una pinza, doblo corto, doblo y doblo hábilmente el alambre ayudada un poco con la herramienta y lo más con las manos.
_ Tienes muy bonitos trabajos, ¿Dónde aprendiste?
_ Aquí y allá…estudie arte en Portugal,_ de donde en efecto era _ me gusta mucho viajar, y hacer esto _ enseñándome el alambre que moldeaba_ me lo permite, estuve en Brasil_ comento arrastrando las letras y sonriendo mientras yo me la imaginaba en Ipanema o en la selva brasilera, por ahí por Pantanal como en aquel libro; estiro los brazos señalando una hilera pareja de carpas que teníamos atrás_ todos somos artesanos.
_ ¿No les da miedo acampar en medio de la playa?
_ No, somos muchos, y las cosas de valor las tengo en casa de una amiga, fuimos primero a un lugar para camping pero tenían muchas reglas, horarios de entrada, restricciones con la bebida, no bebo mucho _ se apresuro a agregar_ pero si uno pasa un rato con los amigos, y estaba definitivamente lejos de la playa, nos gusta mucho junto al mar.
Después me dio el anillo y yo le compre algo, mas la prometida propina, merecida por cierto. Cuando la chica se alejo, sobre la arena llego el circo, ¿O estuvo siempre ahí? Un perro del campamento con un collar de yute se enamoro de nosotras y ya no quiso irse de nuestro lado, un fornido rubio hacia piruetas en la orilla al ritmo de un tambor que sonaba entre los cocoteros, un chico delgado de suéter anaranjado lanzaba mazas de rayas al aire sincronizando las atrapadas con la maestría de un malabarista profesional, en medio de esa informal función privada la playa adquirió otro matiz y ya no hubo vez que bajáramos junto al mar que nuestras propias huellas no nos llevaran al mismo sitio, donde arena, agua y tambores eran uno.


Silvia.