
No Quiero Repetir
Hoy escogí vestirme de negro. Nadie me lo pidió, todavía decido. Ayer comprendí que la Libertad murió. Que la Palabra agoniza y yo a su lado le hago promesas vagas. Decidí dejar guardado mi Post sobre una película que vi, mis quince líneas inconclusas sobre el Viernes, la irregular bitácora de mis días y las cartas que escribo para no enviar.
No hay sorpresas para mi. No albergaba la mas mínima esperanza de que el destino fuese otro ajeno al que fue, no por derrotada, fue por analítica, por realista, cada acción en esta vida tiene su consecuencia, la del plebeyo y también la del rey.
Por esa consecuencia hoy guardo luto a la Libertad, se callan primero unos, luego otros y los que hablan y los que escriben, y los que quedan repiten como loros contagiados de una verbigracia hueca. No quiero repetir.
La Palabra palidece ante mi, estira su mano débil para encontrarla con la mía, estoy adelantándome, todavía no ha pasado nada, todavía es pronto, no creo que agonicé como pretende hacerme creer seguro padece de hipocondría y se lo imagina todo.
Ella y yo ya no podemos estar separadas somos una, no existo sin ella y ella me necesita a mi, no quiero saber si existirá sin mi.
Pero conoce la verdad, esta escrita por ella misma en la historia del mundo en el circulo que se repite y se repite, igual que aquel relato que leí, igual que en la vida.
Soy optimista, desde un punto distinto, nada consigo con tener el animo del color de mi blusa, se que el primer paso para romper el circulo es sabernos dentro de el, conocerlo y modificar sin descanso nuestro comportamiento.
Quizás podamos con La Palabra volver a tener a Libertad entre nosotros.
Silvia.


