
Del Año Nuevo
Mi ritual de fin de año ha sido el mismo durante mucho tiempo; elaboro listas, y las escribo, afino metas, me vuelvo loca para llegar a la ultima pagina de ese libro que estoy leyendo, para comprar la ropa interior amarilla y lavar toda la ropa sucia.
Esta vez tengo ganas de entrar al año 2.007 descalza, si es posible con el alma desnuda, no quiero deudas emocionales , no quiero insistirme en un solo nudo, no quiero pedir, solo quiero sentirme libre de mi misma y proponerme las cosas a diario, que decidir ejecutar y cambiar sean un solo paso, no una línea en mi elaborada y complicada cadena de metas y deseos.
Lo que quiero existe aunque no lo escriba. No se trata de hacer todo de forma diferente y proporcionalmente a la inversa para ver si este año que entra me va mejor, este año que termina no ha estado ni cercanamente mal, muchas cosas han concluido y otras han comenzado, supongo que es parte del ciclo, me siento mas segura pero menos sabia, mas mortal, mas yo.
Si a algo me voy a dedicar es a ser un poco mas egoísta, mi ultimo descubrimiento personal es que me pase gran parte de mi niñez aprendiendo a compartirlo todo, una buena porción de mi adolescencia lidiando con mis sentimientos de culpa por no querer compartirlo todo y llegue al portal de mi vida adulta con la consigna clara de que si no puedo darme (tiempo, amor ,cuidados ,etc) a mi misma me va a ser complicadísimo entregárselos a alguien mas, es decir “compartir” con alguien mas.
Así que no voy a entrar con el alma tan desnuda al 2.007, voy a entrar un poco mas egoísta y con la ropa limpia porque esa manía no se me quita,¿ quien quiere estar lavando todo el año después de todo?.
Silvia.

