Wednesday, August 23, 2006





Les Presento al Señor Colin Firth



Tengo tres pasos infalibles para superar cualquier mal que aqueje a mi corazón
Sin importar el orden son:
Un plato de sopa de pollo
Un buen libro
Una buena comedia romántica (sí ya conozco el final feliz mejor)

En eso estaba ayer, viendo una comedia romántica, después de pasar por los otros pasos, buscando sanar este corazón, cuando di con “Bridget Jones’s Diary” justo en la parte que más me gusta cuando por fin Bridget ha dejado al galán fanfarrón y se encuentra cocinando sopa azul con Mark Darcy, el tipo que le gusta menos pero que la quiere mas, que le gusta ella tal cual es, así natural y no teme decirlo.

Me quedo pensando en cuanto me gusta ese poco atractivo (en términos de Hollywood) actor ingles, pero no puedo recordar su nombre por mucho esfuerzo que haga, como ya es tarde termino de ver lo que me resta de película, incluyendo a la chica corriendo en ropa interior bajo una nevada, me recreo en él echo de que el personaje que se encuentra con ella hasta la saciedad durante casi todas las escenas nunca se ve desbocado por ella, nunca se burla de sus torpezas ni se ríe de sus desventuras (algo exageradas, quizás) siempre esta seguro de si mismo se quede con la chica o no.

Esta mañana amanezco con la estela del asunto de la película circulándome por la cabeza (en un afán de que la cabeza no piense y de que el corazón no sienta) sigo sin recordar el nombre del actor, le pregunto a un amigo que sabe muchísimo de cine, me confirma lo que sé: que es ingles y que hizo la segunda parte “Bridget jones...”, caigo en cuenta de que verlo en la pantalla me hace suspirar y estoy conciente de que esta lejisimo de tener el trasero de Brad Pitt, ¿Por qué lo olvido simplemente?, decido buscar en Internet y allí esta el nombre: Colin Firth, ingles por supuesto, tiene cuarenta y seis años, tres hijos y ha participado en mas de cincuenta películas!!.

Reviso la filmografía y asombrada descubro que actuó en el “Paciente Ingles” recuerdo el personaje, pero no sabia que él era el actor, me parece aun más increíble que él sea el protagonista de “Girl with a Pearl Earing” en la que encarna al pintor Vermeer, lo curioso es que como esa película me encanto, recuerdo sus gestos, sus palabras, el estudio, hace una semana se la recomendaba a una amiga, la tuve entre mis manos y siempre vi solamente a la chica y al pintor, la comprensión me llega con un rayo de entendimiento, espero el señor Colin me perdone no se como repercuta esto en su carrera, pero no me queda mas remedio que decir que este excelente actor se funde tanto con sus personajes, les da tal Vida, que no puedo recordarlo como a alguien interpretando una historia, sino más bien como alguien contando su historia.
Para los incrédulos les revelo un dato final, el viudo con no sé cuantos niños de “Nanny Mc Phee” no es otro que Colin...




Silvia.

Wednesday, August 02, 2006







Frente al Mar

Lo halle en mi diario, en la pagina donde lo deje esperando, lo vi sonreír de lejos entre las letras y no pude describirlo, solo quedarme allí en silencio a su lado durante todo el tiempo que duraron los recuerdos en llegar.

Boca de Uchire nos recibió con una bocanada de aire caliente, el sol, el mar, mi querido mar y la libertad de ir a caminar por la playa cuando se me antoje hace de este rincón del mundo el sitio perfecto. Aquí no llegan mis pensamientos, vuelan.

Después de arrastrar los bolsos hasta las habitaciones y ayudar con las tareas generales del batallón pude escaparme a la playa, se ve extraña sin gente, desde la ultima vez que estuve ha cambiado un poco su geografía, es temprano así que regreso a casa, para descubrir que me toca la habitación pequeña de siempre, con sus paredes blancas altas, casi puedo imaginar el cielo azul desde mi cama y el movimiento de las palmeras afuera, desde aquí escribo, desde aquí abro mi centro de operaciones, con una emisora local que no esta tan mal, espero que mas tarde llegue la gente de las otras casas, esta Marcel y Franco, pero ellos no cuentan siempre vienen parecen un activo fijo de fin de semana, los vimos en sus bicicletas cuando llegamos saludaron y prometieron vernos en la playa mas tarde, falto Andrés o por lo menos no lo he visto aun.

El chico que me presento la vez pasada estaba en la playa hoy en la tarde, se acerco y me pidió (con señas) que le cuidara la tabla mientras iba un minuto hasta su casa, asentí desde mi toalla entendiéndolo perfectamente y lo vi alejarse.

Me dio las gracias cuando regreso, y tabla en mano se echo a las olas, lo observe un rato, mientras nado un poco mas adentro, entre tanto tomo una ola, se paro en la tabla y luego ya no lo vi porque decidí remojarme yo también en las olitas, cuando salí, no pude pensar en otra cosa mas que en cómo hablarle, Andrés le entendía a medias la vez pasada, el chico estaba decidido a que me conocía, me saludo otra vez desde el agua y yo le sonreí, me hizo una seña y se acerco, me ilumine de pronto y le pregunte con dos gestos sencillos si escribía, lo lleve hasta la orilla y escribí mi nombre, el se sonrió todavía no se porque y escribió el suyo, así fue como nos conocimos, y pasamos la tarde juntos “hablando” mitad a señas, mitad a sonrisas, mitad escribiendo en la arena y yo bendije el momento en el que Dios coloco la arena en la playa, si no fuera por ella cuantas cosas me abría perdido de la vida de mi amigo, cuando nos despedimos prometiendo vernos al día siguiente me di cuenta que era igual a mis otros amigos, a Andrés, Marcel y hasta el mismo Franco, y si alguna diferencia podía existir mas que residir en que le faltara algo descansaba en las cosas que le sobraban como esa calidez y sencillez que le permitía estar con una chica sin complejos y sin importarle un carajo que pensaran sus amigos.

Mi amigo apareció acompañado al día siguiente, hasta me presento a su compañero, llegaron a surfear, los vi un rato desde la arena, luego salí a caminar y cuando regrese, me estaba esperando, “hablamos”un rato y luego nos sentamos en silencio a ver el mar, en medio de mi paz perfecta me doy cuenta de que no se que piensa mi amigo, el murmullo del mar me arrulla pero el no puede escucharlo, sin embargo con el semblante relajado comparte conmigo el momento, no tengo que esforzarme en hablar de cosas interesantes o banales, no tengo que explicarle que el momento es perfecto en silencio, no tengo que deshacer el nudo de un abrazo, solo estamos sentados uno junto al otro frente al mar, quiero saber que se siente no escucharlo, aun estando frente a el, quiero saber que siente cuando esta entre las olas montado sobre su tabla, luchando por mantenerse en pie sin escucharlo, pero es inútil preguntarle, mi amigo no puede saber sobre lo que no ha conocido nunca, me mira y sonríe, le devuelvo el gesto cuando nos despedimos al anochecer en la puerta de mi casa, mañana se terminan las mini vacaciones de fin de semana, solo tendremos tiempo para despedirnos, por lo pronto estoy segura de que es la persona mas valiente y con mas paz interior que conozco, en sus circunstancias yo no podría igualarlo nunca.